Bajo
este título, el artista Óscar Lupin, un viejo conocido del Café de
Mahón, nos propone una mirada muy personal, no exenta de grandes dosis
de ironía, sobre el estado de estos grandes valores que un día
removieron los cimientos del viejo continente para desde ahí instalarse
en todo el mundo.
Los verdugos suelen ser católicos
creen en la santísima trinidad
y martirizan al prójimo como un medio
de combatir el anticristo
pero cuando mueren no van al cielo
porque allí no aceptan asesinos.
Sus víctimas en cambio son mártires
y hasta podrían ser ángeles o santos
prefieren ser deshechos antes que traicionar
pero tampoco van al cielo
porque no creen que el cielo exista.
y hasta podrían ser ángeles o santos
prefieren ser deshechos antes que traicionar
pero tampoco van al cielo
porque no creen que el cielo exista.
En Café de Mahón a partir del 1 de Febrero.

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